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Rueda Visual

La substancia mental tiene su asiento astral en la rueda visual que, por su importancia, sintetiza en sí las ruedas ya descritas. Mediante ella se puede lograr la Suprema Visión del Conocimiento espiritual. El asiento físico de esta éter que puede llamarse 'dimensional', pues escapa a las leyes físicas y energéticas y se rige por leyes puramente mentales, está en la hipófisis, repercute en el cerebro, se refleja en el entrecejo e influye sobre los hombros, alas del hombre futuro. El tamaño astral de esta rueda es mucho mayor, aún ordinariamente, que el de las demás ruedas. Cuando está en reposo presenta el aspecto de dos grandes alas abiertas; de aquí el simbolismo del yelmo alado de Mercurio, y el de las Walkirias. Cuando se mueve tiene el aspecto de una rueda hundida por el medio. Su color, de una parte, es azul rosado y de la otra amarillo rosado. Pero cuando vibra altamente es de un blanco indescriptible. Al moverse, esta rueda emite radiaciones que aumentan o disminuyen según la rapidez del movimiento. Leadbeater e atribuye setenta y seis vibraciones; pero éstas dependen, según se ha dicho, de la potencialidad del movimiento. Esta rueda está en contacto directo con el estado intuitivo del universo, en ella tiene asiento la voluntad.
Todo lo que se ve en el mundo físico, astral o mental, está sujeto al control de la misma; por eso la clarividencia astral o mental es debida al desarrollo de este centro de fuerzas. El planeta que le corresponde es la Luna. El animal que le simboliza es la mariposa, por la similitud que tiene con la glándula hipófisis. Algunos textos le asignan al escarabajo, el cisne o un pájaro. Por eso los habitantes de la isla de Pascua, descendientes de los lemurianos y de los atlantes, que eran espontáneamente clarividentes, veneraban, como Suprema Divinidad, la imagen del pájaro que, con sus alas abiertas, simboliza y se asemeja a esta rueda.

ĀJNĀ [Tomado del ZATACHAKRA NIRUPANA]

Versículo 32°

El loto llamado Ājnā es, como la luna, hermosamente blanco. En sus dos pétalos están las letras Ha y Ksha, también blancas y que realzan su belleza. Brilla con la gloria de la Contemplación. Dentro del loto está la Diosa Hākinī, cuyas seis faces son como otras tantas lunas. Ella tiene seis brazos, con uno de los cuales Ella tiene un libro; otros dos están en actitud de conceder favores y disipar el temor; y con los demás Ella tiene la calavera, un tamborcito y un rosario. La mente de Ella es pura.

Comentario

El color blanco de este loto da a pensar en que la mente, en su forma originaria ,es purísima, Shuddha-Chitta. El oro guardado en las aguas del Rhin es custodiado celosamente por su guardián, porque está escrito que, si alguien lo tocara, perdería su brillo y se transformaría en una maldición para sus profanadores. Así es la mente, pura en su origen, pero como medio de la experiencia del hombre, es su verdugo y tirano.
El texto, también a la Shakti Hākinī la representa con seis cabezas y seis brazos, porque todos los aspectos del poder del Kundalini, de los otros centros, están unidos en éste.
Esta Rueda tiene dos grandes radiaciones, a las cuales corresponden, simbólicamente, las letras sagradas Ha y Ksha. Estas dos radiaciones son el resultado de las corrientes de pares de opuestos, acción y reacción, que es la fuerza sobre la que se basa toda acción mental.
La Diosa Hākinī en una mano tiene un libro cerrado, imagen de la sabiduría eterna del universo potencial.
En otra mano tiene un tamborcito, imagen del poder manifiesto de la vibración creadora.
Otras dos manos están extendidas como si dispensaran favores y disiparan el temor, imagen del saber humano y divino.  En otra mano tiene un rosario, imagen del amor y del sacrificio.
En la última mano lleva una calavera, imagen de la destrucción y de la muerte
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Versículo 33°

Dentro de este loto mora la mente sutil. Es bien conocida. Dentro de la matriz, en el pericarpio, está el Dios en su forma fálica. Aquí brilla Él como una cadena de relámpagos. La Primera Semilla de los Vedas, que es la morada de la más excelente Diosa que por su brillo hace visible el Canal de Dios, está también allí. El sabio, con mente firme, debe meditar sobre éstos, de acuerdo con el orden prescripto.

Comentario

La mente sutil es Manas. La matriz es el Yoni Sagrado que, en unión con el Shiva Itara, falo de Shiva, forman el aspecto dual de la mente. Toda onda mental, toda partícula mental que ha de ser usada, debe ser resultado de la voluntad en acción del ser, de un esfuerzo. La Primera Semilla de los Vedas o Bijā de Om, es imagen de la manifestación divina en el hombre: Hizo Dios al hombre a su imagen y semejanza. El Sādhaka, el sabio práctico y útil, tiene que meditar según el orden prescripto y desarrollar a todos los centros para llegar a la realización de Ājnā.

Versículo 34°

El excelente sabio cuyo espíritu no es sino una meditación sobre este loto, puede, a su voluntad, entrar rápidamente en el cuerpo de otro y llega a ser el más excelente entre los santos, omnisapiente y omnividente. Llega a ser benefactor de todos y versado en todas las enseñanzas sagradas; realiza su unión con Dios y adquiere poderes excelentes y desconocidos. Famoso y longevo, siempre es el creador, conservador y destructor de los tres mundos.

Comentario

Este Versículo explica los poderes que adquiere el Sādhaka cuando logra el dominio de la Rueda Visual. Se hace omnisapiente y omnividente, quiere decir que tiene los dones de discernimiento, telepatía, intuición y clarividencia.
Al decir que está versado en todas las enseñanzas, en todos los Shāstrās, indica que estos poderes no los adquiere de golpe sino escalonadamente, según los ejercicios que hace.
Los diferentes poderes de clarividencia corresponden a distintas partes de la glándula hipofisaria: la visión del tercer ojo está colocada en el lóbulo posterior; la concentración del ojo derecho corresponde al lóbulo intermedio y la del ojo izquierdo, al lóbulo anterior.

Versículo 35°

Dentro del triángulo, en esta Rueda, mora siempre la combinación de letras que forma el Nombre Inefable. Es el Espíritu más interno como mente pura y se parece, por lo radiante, a la llama. Sobre ello está la media luna creciente y encima de esto está el Dragón brillando en su forma de Punto. Encima de esto está la Voz Insonora cuya blancura iguala a la de la Fuerza Divina y difunde los rayos de la luna.

Comentario

Este chakra es símbolo de la mente. Detrás del triángulo, mente, está Dios, está la voz de Dios, Pranava, que es el Nombre Inefable formado por las sagradas palabras Aum, On y Vash. Esto es Espíritu, es el Espíritu envuelto en la mente, en Buddhi, mente pura.  Sobre el triángulo está el signo de la media luna creciente; le será dado al discípulo no sólo el dominio de los diversos mundos y planos, sino también el dominio de la Puerta que lleva a lo Eterno. Mahara, el Dragón, está aún aquí custodiando la entrada, pero en forma de un Punto, Bindhu, que se representa por la letra M. Sobre él, más allá, ya no existe el temor; sólo está Nāda, la Voz Insonora, que es la misma Fuerza de Dios, la misma Fuerza de Valarāma, Fuerza de Rama. La mente no enfoca los mundos subjetivos ya, sino apunta hacia la liberación.

Versículo 36°

Cuando el asceta cierra la casa que pende sin sostén, el conocimiento que ha ganado de allí por la ayuda del Excelso Maestro, y cuando el entendimiento, por repetidas prácticas, se disuelve en este lugar que es la morada de la felicidad ininterrumpida, ve, entonces, chispas de fuego brillando con nitidez en el medio y en el espacio encima del triángulo.

Comentario

La casa del Yogui son las potencias del alma. Cuando ella pende sin sostén, Nirā lamba puri, es que las potencias se han separado por éxtasis hipostático de los principios superiores del ser. Los sentidos permanecen insensibles y el ser se apoya únicamente sobre sí mismo. A este alto estado se llega después de largas prácticas y de haber recibido una de las últimas enseñanzas del Parama Guru.
Después de haber deshecho todos los Chetas, vórtices mentales, recién ve chispas de fuego, que son imágenes del Espíritu; tiene vislumbres del Espíritu.

Versículo 37°

Él, entonces, también ve la luz que está en la forma de lámpara llameante. Es brillante como el sol de la mañana y brilla entre el cielo y la tierra. Es aquí donde se manifiesta el Maestro en toda la totalidad de su poder: él no conoce el decaimiento y está aquí como Él está en la región de Fuego, Luna y Sol.

Comentario

A medida que aumenta el estado de éxtasis, el asceta ve cada vez más nítidamente el Espíritu,pero no totalmente, porque la Luz está en la forma de lámpara; quiere decir que ve una parte del Espíritu, no Todo. Esto se confirma al decir el texto, que esta Luz del Espíritu brilla entre la tierra y el cielo, o sea, su visión está condicionada a las posibilidades del hombre. Al asceta que ha logrado este éxtasis, se le llama Señor, Bhagabān, y Él es en la tierra una pequeña imagen de la Divina Encarnación, Aquél que vive en la región de Fuego, Luna y Sol.

Versículo 38°

Ésta es la incomparable y deliciosa morada de Vishnu. El excelente asceta, al tiempo de la muerte, gozosamente coloca aquí su hálito vital y entra, después de la muerte, a ese Supremo, Eterno, Sin Nacimiento, Primer Dios, Espíritu Eternal, que fue antes de los tres mundos y es conocido por las Escrituras.

Comentario

El asceta, si ha de vivir sobre la tierra, no puede permanecer en el éxtasis hipostático constantemente; el éxtasis, en esta vida, no puede ser duradero, sino temporario. Pero aquél que una vez experimentó el éxtasis, lo puede lograr en la hora de la muerte.
El cuerpo astral abandona al cuerpo físico, al romperse el Cordón Plateado, por el ombligo. Pero el asceta que sabe levantar su Kundalini hasta el Ājnā, hace que su cuerpo astral, en la hora de la muerte, salga por la cabeza y se evita así la oscuridad, el frío y el paso del Umbral. Por la muerte extática entra directamente a los mundos superiores.
El hálito vital, prana, por el éxtasis entra directamente al lugar superior llamado en el Versículo Primer Deva, Purusha, Aquél que es conocido por la Vedanta.